Instrucciones para sentirse un tarado
Lunes, julio 25, 2011 a las 4:54 pm | Escrito en cosas mías, gatos | 3 comentarios1. Levantarse tarde para ir a trabajar.
2. Ducharse medio a las apuradas.
3. Salir y encontrar a un gato ajeno en tu comedor, comiendole la comida a tus gatos (no ajenos)
4. Asustar al gato intruso para que se vaya corriendo.
5. Detenerse a pensar de golpe, darse cuenta que el gato instruso es conocido y salir al patio a buscarlo.
6. Ver que el gato no se fue, y que, para sorpresa de uno, es el mismo gato que abandonó de un día para otro el hogar en donde ahora está comiendo.
7. Sentirse invadido de felicidad al ver que el gato recorre las habitaciones, como si ya las conociera desde antes, y se deja acariciar y hacer upa.
8. Recordar que hay que ir a trabajar, dejar al gato encerrado, con mucha comida y una casa tibia, y salir cantando de felicidad.
9. Comentarle a todo el mundo el extraño caso de un gato que vuelve de la nada, después de un año de estar desaparecido, y pensar en la nueva convivencia con el resto de los integrantes gatos de la casa.
10. Recibir una llamada del amigo que vive con vos que te diga “Es una gata, no un gato”.
3 comentarios »
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Comment by frestón— Miércoles, julio 27, 2011 #
jaja qué linda historia!
Comment by Celeste Lera— Martes, agosto 2, 2011 #
Me mató el final… ¿estás seguro de que era tuyo? ¿O se fue para hacerse alguna operación de cambio de sexo? jajaja
Igual, es muy bueno que haya vuelto. Los míos que desertaron nunca volvieron…
Comment by Despe— Jueves, septiembre 15, 2011 #