A centímetros de morir

Domingo, enero 21, 2007 en 5:35 pm | Publicado en cosas mías, relatos, teorías y anécdotas | 3 comentarios


Estaba saliendo de un local de ropa, cuya entrada era de cerámica, tenía una escalera y la estaban baldeando. Yo tenía puestas ojotas. La chica que estaba limpiando me advirtió que el piso resbalaba. No le hice caso porque no soy torpe (pensé). Acto seguido patino con el primer escalón, voy derecho al tercero, y estando mi nuca a diez centímetros del piso, una mano amiga tomó mi cabeza salvandola y salvandome.
La muerte me dio un beso en la mejilla. Con ruidito.

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3 comentarios »

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  1. No sos vos ni el piso mojado ni las ojotas en general, yo tengo las mismas y patinan mas que cualquier otra ojota que hay tenido en mi vida… las odio

  2. Andee en ojotasssssssss?????????

  3. jajaja
    te das cuenta..
    no tenes que usar ojotas!!!

    =)—
    lalalala—


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