Acosado

Viernes, julio 3, 2009 en 8:38 pm | Publicado en relatos, teorías y anécdotas | 3 comentarios

o “Pedir prestado axe en el gimnasio no fue buena idea”

Escenario: Llevando la ropa al lavadero, minutos antes de que cierre, porque se me hizo medio tarde. Son tres cuadras cortitas pero las camino rápido, siempre pienso que prefiero que me roben mucha plata a que me roben toda mi ropa, por eso del valor afectivo, lo que me costó conseguirla y lo genial que son mis prendas. En fin, la cosa es que a mitad de camino me cruzo con alguien – de no muy buen aspecto, pero tampoco terrible – que me mira de arriba a abajo, me incomodó un poco pero seguí caminando. Camino veinte metros, y antes de cruzar la avenida veo que la misma persona camina para el lado opuesto… no me puse nervioso, porque en muchas series pasa lo mismo cuando hay pocos extras, y seguí con mi camino. Llego a la lavandería, lleno dos canastos de ropa usada y salgo. Camino y cuando llego a la esquina (no por la que vine, sino otra) estaba la misma persona, haciendose el que hablaba por teléfono y me empezó a chistar cuando estaba a cinco metros míos. Ahí me dio un poco de miedo, porque una persona que te sigue de esa manera te quiere hacer algo, y no robarte precisamente (si, estoy hablando de eso de lo que mucho no se habla en el blog y que empieza con ese y termina con exo).
Empiezo a caminar rápido, doblo una esquina y sin saber si me estaba siguiendo me meto en el primer lugar en el que siempre hay gente y podía estar un rato, en la farmacia del barrio. Lo que no recordaba y me di cuenta demasiado tarde, es que en la farmacia de mi barrio mora el joven más libidinoso que vi en mucho tiempo, así que fue como salir de la sartén para caerme al fuego. Tuve que soportar que se quede laaargos segundos mirando mi documento y después a mí, mirandome de una manera que me incomodaba mucho, y que cuando me dió el tichet para firmar se me ponga bien, bien cerca, lo más cerca que un mostrador te lo permite. Pero me la aguantaba, porque ahí había gente, luz  y, por suerte, nada me pasó ahí más que ser acosado con miradas.

Llegué a casa rápido con líquido para limpiar lentes de contacto que no necesitaba y un poco de nervios. Hay halagos que no son tan lindos recibir…

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3 comentarios »

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  1. Opa! nadie se muestra sorprendido o afligido de que te acosen… me parece que si alguien te hace “eso” vas a recibir ese comentario del medievo…
    “Que se joda por vestirse provocativ@”
    Yo que vos empiezo a salir disfrazado de padre coraje

  2. Ajá! ahora entendés lo que se siente ser mujer?
    jejeje
    Vivimos acosadas…y no siempre es agradable.
    Abrazo
    (Cuántos gays te cruzás! a mí me es realmente difícil, o los que veo lo ocultarán?)

  3. “… prefiero que me roben mucha plata a que me roben toda mi ropa, por eso del valor afectivo, lo que me costó conseguirla y lo genial que son mis prendas”
    JAJAJAJJAJAJAJ
    PALABRAS FUERTES, PALABRAS REALMENTE FUERTES..
    jaja, igual no creo que eso sea peor que pasar por la cuadra de mi antiguo colegio, cuando iba a el con el uniforme (la pollerita y toodo ese bodoque)y que pasen cientos de camioneros diciendo ” cosas chanchas ”
    jajaj igual que horror debiste haber corrido


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